Tag Archives: Horacio Vázquez-Rial
Los nazis profetizaron que su régimen duraría mil años. Los comunistas se jactaban de encarnar la síntesis definitiva del proceso dialéctico de la historia. Francisco Franco sentenció que lo dejaba todo atado y bien atado. Francis Fukuyama anunció que el derrumbe del imperio soviético marcaba el fin de la historia. El cementerio de las profecías está atestado de quimeras incumplidas.
La actualidad de Argentina está marcada por la presidenta de la República, Cristina Fernández de Kirchner, y por figuras como Hebe de Bonafini o el abogado y parricida, vinculado a esta última, Sergio Schoklender. Para hablar sobre ellos, así como sobre el peronismo, los intentos de silenciar la prensa crítica y otros aspectos del país austral, han participado en la tertulia de Periodista Digital el ensayista, escritor y periodista Horacio Vazquez-Rial y Luis Balcarce, redactor jefe de Periodista Digital.
Por supuesto no todos los países siguen esa deriva diabólica, y hay izquierdas y derechas mucho más razonables y serias que las aquí descritas. Pero Perú aumenta la preocupación, primero porque es un gran país y segundo porque este doblete de líderes no ha permitido muchas esperanzas. De Guatemala a Guatepeor… Ha ganado el Guatepeor. El sátrapa venezolano ríe feliz viendo cómo crece su delirante imperio…
Amaina la lluvia y nos sumergimos de nuevo en el torrente humano del Retiro. “En mi primera Feria de Madrid me encontré con un personaje de mi novela Soldados de porcelana. Era un militar que me contó cosas fundamentales. Tanto es así que incluí este encuentro en ediciones sucesivas y corregí muchas cosas”, cuenta Vázquez Rial.
El porvenir no es mañana. Para entender y aceptar esto desde la esperanza hay que volver sobre una idea en la que he insistido en muchas ocasiones: la diferencia, abismal, mareante, entre los larguísimos ciclos de la historia general y la penosamente breve duración de las existencias individuales. La ansiedad es la madre de todos los fracasos, en lo personal y en lo general. La izquierda, mientras existió, tuvo la pretensión de acelerar la historia: podían, en teoría, porque creían saber hacia dónde iba
Si llega a la presidencia Mariano Rajoy, se parecerá a cualquier otro gobernante que se nos pueda ocurrir, pero muy poco a José María Aznar. Ahora bien, habrá más afinidades entre ellos que las que hay hoy mismo entre Santos y Uribe. Porque lo que está en juego en Colombia es la concepción del Estado y de la lucha contra las FARC.
La voracidad lectora no es una manía ni una costumbre: responde a un hambre real, a un ansia de alimento que no sólo repare, también complete. ¡Se parece tanto a la pasión amorosa! ¿Es una forma de la pasión amorosa? Tiene de ella al menos dos rasgos: la necesidad de llenar un vacío doloroso y la posibilidad de inventar su objeto y de investirlo como don. Yo creo que en ello radica la clave del verdadero camino del saber, del pensamiento, de la verdad, de la libertad.
También es muy ilustrativo lo que dice Vázquez Rial en “La izquierda reaccionaria”: ‘Breznev y Kosiguin no empezaron a encerrar a los disidentes en clínicas psiquiátricas porque se sintieran en la necesidad de disimular que en la Unión soviética había presos políticos, cosa que se sabía en todas partes, sino porque realmente creían que la disidencia era una forma de enfermedad mental.
La rosa seca en el libro que no se abre desde hace años. La brújula que la mujer a la que amas te ha regalado y que conservas bien a la vista en la biblioteca. La estatuilla de bronce que representa el progreso y que el bisabuelo compró en la Exposición Universal de París de 1889. La foto envejecida del grupo de amigos de la adolescencia, alguno ya muerto. Símbolos.
“Vázquez-Rial, además de escribir un libro importantísimo, tuvo la genialidad de crear el término izquierda reaccionaria, de extraordinaria fuerza: desmonta –con solo dos palabras– la mitología que iguala Izquierda a Progreso. La Izquierda no es el Progreso, nos dice, sino la reacción más consistente y feroz al proyecto liberal democrático”.
Según Goethe, me recuerda mi amiga María Ruiz, pensar es fácil, y lo difícil es actuar en consecuencia con lo pensado. Sin ánimo de cuestionar al padre de la cultura alemana moderna, a quien tanto debemos todos en lo intelectual y en lo sentimental, diré que mi experiencia me indica que lo primero no es cierto: pensar es muy, muy difícil.
“Martínez Acchini ofrece el servicio de impresiones a pedido desde la próxima semana. La misma consiste en que la librería imprimirá el libro a pedido de un lector y se lo entregará dentro de cuatro días. Este tipo pedido es novedoso en el país, porque se trata de una “impresión a demanda”, que tiene la finalidad de eliminar el desabastecimiento de varios títulos importados. “La palabra ‘agotado’ ya no existirá en las librerías”, promete Martínez”.
Esta operación es el resultado, en primer lugar, del interés y la confianza mutua por llevar a cabo un emprendimiento pionero juntos. Resuelto esto, hemos enfrentado a una serie de problemas técnicos y editoriales que se han resuelto a base de trabajo. y esfuerzo por las dos partes. El resto, ha sido fruto del valor aportado por la cadena de relaciones de Martínez Acchini, S.R.L en Bolivia, los impresores en primer lugar, que han visto en esta propuesta una iniciativa por la que valía la pena apostar y comenzar a trabajar enfocados hacia nuevos escenarios.
¡Ya estamos en Barnes & Noble, la cadena de librerías más grande e importante de Estados Unidos! Continúa así el proceso de inyección en las principales plataformas de comercialización. No es un proceso simple y siempre hay algún detalle que se ha saltado los automatismos y que hay que resolver “manualmente”. Por ello es importante que, más allá del tamaño de la plataforma o del volumen del corpus inyectado, “del otro lado” haya siempre alguien [...]



