Artículos de Horacio Vázquez-Rial

Leer

La voracidad lectora no es una manía ni una costumbre: responde a un hambre real, a un ansia de alimento que no sólo repare, también complete. ¡Se parece tanto a la pasión amorosa! ¿Es una forma de la pasión amorosa? Tiene de ella al menos dos rasgos: la necesidad de llenar un vacío doloroso y la posibilidad de inventar su objeto y de investirlo como don. Yo creo que en ello radica la clave del verdadero camino del saber, del pensamiento, de la verdad, de la libertad.

Los símbolos

La rosa seca en el libro que no se abre desde hace años. La brújula que la mujer a la que amas te ha regalado y que conservas bien a la vista en la biblioteca. La estatuilla de bronce que representa el progreso y que el bisabuelo compró en la Exposición Universal de París de 1889. La foto envejecida del grupo de amigos de la adolescencia, alguno ya muerto. Símbolos.

¿Es posible pensar?

Según Goethe, me recuerda mi amiga María Ruiz, pensar es fácil, y lo difícil es actuar en consecuencia con lo pensado. Sin ánimo de cuestionar al padre de la cultura alemana moderna, a quien tanto debemos todos en lo intelectual y en lo sentimental, diré que mi experiencia me indica que lo primero no es cierto: pensar es muy, muy difícil.

Vargas Llosa vota a Humala

Las decisiones políticas son enormemente complejas siempre. Pero por lo general son, a menos que uno sea un profesional del asunto, decisiones privadas. Pero cuando se es un hombre público de la talla de Mario Vargas Llosa, cada uno es responsable de su rostro, como decía Albert Camus.

La ‘primavera árabe’

o lamento por mis entusiastas y queridos amigos que anunciaron el advenimiento de una nueva era en el mundo árabe. Musulmán, por supuesto. Hasta Reagan, en un alarde de igualitarismo que le honra, se equivocó. Falta mucho para que eso cambie un poco, si es que no cambiamos nosotros antes. Involucionamos. Más.

¿Esperamos algo de la derecha?

Mariano Rajoy

En España no ha habido ni hay teóricos de la nueva derecha. O como llamemos al invento. Debo dejar constancia de que he empleado los términos izquierda y derecha para que nos entendamos, pero son términos caducos, que tuvieron vida entre 1789 y 1989, exactamente dos siglos, y ya no significan nada, son sólo nombres.

Mientras dormimos

Anoche, mientras dormíamos, alguien nos robó una parte de nuestra humanidad. Murió violentamente una mujer en Ciudad Juárez, o varias, y sus cuerpos fueron arrojados al desierto. En Asia o en África o en América Latina un niño, o una niña, o varios, fueron robados, o comprados, y vendidos. También en Europa o en EEUU o en esa extensa región de ninguna parte que una vez se llamó Unión Soviética. Para la prostitución o el trabajo esclavo.

Rodolfo y el Gorila

En la Argentina de hoy se otorga anualmente un premio de periodismo que lleva el nombre del gran periodista que fue Rodolfo Walsh. Esto sería normal, de no ser porque el premio viene con carga ideológica: se concede a quienes pueden mostrar pedigrí de izquierdista reaccionario, y lo que se recuerda de Walsh no es su obra escrita, sino su heroísmo de revolucionario o como se quiera llamar a eso, que en última instancia, descorridos los ropajes románticos, es puro y duro terrorismo.

Wilson, el traicionado

Pocos hombres han sido tan lúcidos y se han visto tan defraudados como el presidente Woodrow Wilson, quien, pese a su decidida resistencia inicial a implicarse en la Gran Guerra de 1914-1918, terminó entrando en ella y salvando a Europa de un colapso posbélico que hubiese ahorrado a todos sus enemigos cualquier esfuerzo.

Exportar la democracia

La primera intervención americana en el extranjero, cuando los Estados Unidos eran un proyecto en desarrollo, tuvo lugar en 1805, precisamente en lo que hoy es Libia, donde un grupo de diez infantes de marina al mando de William Eaton y unos cuantos árabes reclutados en Egipto, con apoyo naval, tomó la ciudad de Derna. El objetivo era acabar con los impuestos al comercio que el monarca local había establecido.

Sionismo y nacionalismos

Esta nota se origina en la pregunta de un amigo acerca de cómo conciliar nuestros reclamos sobre el derecho a existir y a defenderse del Estado de Israel con una consecuente crítica de los nacionalismos periféricos en España. Me hace notar este amigo que en el libro En defensa de Israel colaboran unos cuantos catalanistas notorios, empezando por Pilar Rahola, con quien coordiné el volumen –junto a Jaime Naifleisch– y con la que tengo una gran amistad.

El mal

El bien sólo existe como consecuencia de la lucha contra y el triunfo sobre el mal. No me refiero aquí a la bondad, condición de individuos que libran su guerra particular contra el mal. No me refiero, pues, a la labor de Francisco Ferrer ni a la de las personas que hacen Cáritas, en una desigual contienda con las consecuencias del mal, con sus síntomas, no con sus causas, que pertenecen al terreno de los que mandan, incluso desde el más allá, como Mahoma.

Los políticos

Hay una tendencia generalizada en la sociedad occidental a la degradación de la clase política, que por primera vez se ha disociado en la conciencia de todos de la noción de clase dirigente.

El pueblo

En los últimos días, la prensa se ha estado llenando la boca, o la pantalla del ordenador, que a ciertos efectos es lo mismo, con las palabras pueblo, democracia y libertad. De una manera hasta ofensiva por la ligereza con que tales términos son empleados, sin siquiera preguntarse si realmente designan algo universalmente aceptado, o si al menos existen realidades asimilables a ellos.

¿Para qué sirve el arte?

A decir verdad, hace mucho que en España no se habla de arte ni de literatura, a menos que consideremos que las reseñas de libros son crítica literaria, que no lo son.

¿Qué sentido tienen los números?

Los cálculos sensatos, es decir, aquellos que se remiten a denuncias, dicen que en el periodo de las Juntas Militares argentinas, entre 1973 y 1982 (9 años), desaparecieron unas 8.000 personas, en su casi totalidad con nombre y apellido, aunque no siempre con cadáver. Y dice nuestro compañero Francisco Pérez Abellán, el hombre que más sabe de estas cosas en España, que aquí, entre 1989 y 2005 (16 años), hay 14.000 desapariciones sin resolver y 4.500 cadáveres sin identificar.

Ese asunto de la verdad

Hace poco, en estas mismas páginas, escribí acerca del cáncer multiculturalista. Dije entonces que no sólo había grupos culturales distintos, y por lo tanto superiores o inferiores, sino que se distinguían los unos de los otros por sus niveles de libertad individual, es decir, por su reconocimiento (o no) del derecho natural a la libertad, con todas sus repercusiones en la situación de las mujeres, los niños y otras víctimas preferentes de la miseria.

¿Quién gobierna Bolivia?

Por Horacio Vázquez-Rial Habría que ser ingenuo para creer que Evo Morales es el que maneja los asuntos de estado bolivianos. Morales es la imagen comercial del gobierno indigenista, no el cerebro. Cualquiera puede discernir fácilmente que el presidente no goza de los atributos intelectuales para dirigir un país ni nada que se le parezca. Morales es un obediente instrumento de la izquierda internacional que fue catequizado por Hugo Chávez para que derrocara gobiernos. Inteligentes comunistas […]

Murcia, etc.

Ya están aquí otra vez preparando la revolución de Asturias y el Estat Català», me escribe un gran amigo desde Murcia, aludiendo al atentado contra el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz.

La versión islámica de la historia

Explica Bernard Lewis en La crisis del islam (Ediciones B, 2003) que la diferencia esencial entre las concepciones occidental e islámica de la historia consiste en que nosotros hablamos de naciones en las que conviven varias religiones y ellos, de una religión subdividida en regiones.